Share
octubre 28, 2018

En Nayarit la gente perdió todo por Willa; no les demos la espalda

Nayeli Hernández Noriega

“Los hijos del Rey Nayar, invisibles a los ojos de su patria”

Don Lauro, nayarita que lo perdió todo

 

El día 23 de octubre Nayarit y Sinaloa se preparaban para la llegada del huracán “Willa”. Cuando finalmente llegó, Acaponeta, último municipio colindante con Sinaloa, experimentó la sensación de ser “afortunado”, pues Willa no causó los daños que se temían.

A las 11 de la noche, después de una larga espera, el pueblo durmió. Le bastaron 3 horas de sueño para despertar con la alerta “el río Acaponeta se está desbordando, alerta, el río Acaponeta se está desbordando”.

Sonaron las campanas del templo, los vecinos nerviosos comenzaron a comunicarse, patrullas de bomberos anunciaban con sus sirenas que nuestra vida estaba en riesgo.

A las 5 de la mañana, sin ruido y sin dar tiempo de evacuar, nuestros ejidos se llenaron de agua, algunos tantos, sepultados bajo ella. Tecuala la orgullosa y sus ejidos junto a ellos. Por allá, cerca de la Venecia mexicana, el Río San Pedro, embravecido por los estragos de “Willa”, comenzó a desbordarse sin límites en los municipios de Ruiz, Santiago, Rosamorada, Tuxpan, este último siendo el más afectado.

Y fue así como bastaron unas horas para que la zona norte del Estado de Nayarit quedara bajo los niveles de sus ríos. Estamos hablando de 7 municipios afectados (incluido Huajicori). Se estima que el total de damnificados asciende a los 180 mil, de los cuales más de 100 mil, lo perdieron TODO, así es, TODO, con mayúsculas.

Frente a la magnitud de esta catástrofe, Antonio Echevarría García, gobernador de Nayarit, declaró que el gobierno del Estado de Nayarit no tiene la capacidad para atender la contingencia generada por el paso del huracan Willa, el cual propició el desborde de los ríos. En un llamado Nacional, pidió el apoyo a los gobiernos de todos los Estados de la República.

Hasta hace unos días, sólo habían atendido el llamado los vecinos de Jalisco, Tamaulipas y Baja California (Dato de Karina Cancino para el periódico El Heraldo de México). Los Nayaritas, en un amor por su tierra, activaron centros de acopio en diferentes puntos de las ciudades donde ahora habitan, sin embargo, han sido ellos quienes tienen que organizarse para trasladar los donativos ante la pasividad de los gobiernos de sus entidades por esta contingencia.

De igual manera comenzaron a hacer presión por medio de las redes sociales para hacer viral la situación que se vive en Nayarit y provocar en los mexicanos un gesto de unidad y solidaridad, así como dar un empuje a los medios de comunicación nacionales para que comunicaran lo que ocurre. Hubo respuesta de los medios, sin embargo, la cobertura de la nota únicamente era para “anunciar la catástrofe”, y no para incentivar a los mexicanos a colaborar frente a esta emergencia.

“Zona de desastre” es la expresión de quienes han visitado las comunidades afectadas, y ante la impotencia de ver perdido todo Llama nuestra atención que el presidente de la República, Enrique Peña Nieto, no ha mencionado en ningún medio el caso de Nayarit. Sí, nos visitó el Doctor José Narro, Secretario de Salud, pero más allá de las “sugerencias”, es necesario que el Fondo de Desastres Naturales trascienda la ayuda que hasta ahora han brindado:

-3 mil 300 colchonetas.

-2 mil 838 despensas.

-6 mil 670 raciones de fruta seca.

-2 mil 500 kits de limpieza.

¿Insuficiente? Sí. Recuerden que estamos hablando de más de 180 mil personas afectadas. ¿Por qué es importante que los hijos del Rey Nayar no sean invisibles? Tal parece que hemos olvidado que el agua se llevó y afectó nuestros hospitales, escuelas, viviendas, y en muchos casos, las herramientas de trabajo.

Preocupa sobremanera que una de las fuentes de ingreso de nuestra gente sea el campo y la ganadería. Tierras, cultivos y animales que no respetó el paso de nuestros ríos. Por eso no me parece “exagerado” cuando nos miran a los ojos y nos dicen con la voz quebrada “lo perdimos todo”. Por tal motivo es importante hacer un llamado y exigirle al gobierno federal que declare esa zona como desastre nacional. Recordar a nuestros compatriotas, que los hijos del Rey Nayar, no SOMOS ni QUEREMOS ser invisibles. ¡Los necesitamos!

A continuación te compartimos un foto reportaje de Eduardo Cobian

foto: Eduardo Cobian. Desastre huracán Willa, Acaponeta, Nayarit. Consideraciones
foto: Eduardo Cobian. Desastre huracán Willa, Acaponeta, Nayarit. Consideraciones
foto: Eduardo Cobian. Desastre huracán Willa, Acaponeta, Nayarit. Consideraciones
foto: Eduardo Cobian. Desastre huracán Willa, Acaponeta, Nayarit. Consideraciones
foto: Eduardo Cobian. Desastre huracán Willa, Acaponeta, Nayarit. Consideraciones
foto: Eduardo Cobian. Desastre huracán Willa, Acaponeta, Nayarit. Consideraciones
foto: Eduardo Cobian. Desastre huracán Willa, Acaponeta, Nayarit. Consideraciones
foto: Eduardo Cobian. Desastre huracán Willa, Acaponeta, Nayarit. Consideraciones
foto: Eduardo Cobian. Desastre huracán Willa, Acaponeta, Nayarit. Consideraciones
foto: Eduardo Cobian. Desastre huracán Willa, Acaponeta, Nayarit. Consideraciones
foto: Eduardo Cobian. Desastre huracán Willa, Acaponeta, Nayarit. Consideraciones