IMPI protege la historia y el legado de la lucha libre mexicana
*Saúl Angulo
IMPI impulsa “Más allá del ring”
El Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) presentó este martes 20 de enero la iniciativa “Más allá del Ring”, una estrategia que busca reforzar la protección de los derechos de propiedad intelectual de las y los luchadores profesionales, a través del impulso a la industria creativa y, de este modo, combatir la piratería que afecta a uno de los símbolos culturales más icónicos de México. Durante el evento estuvieron presentes leyendas de la lucha libre como Canek, Solar, Cien Caras y Dos Caras, junto con otras figuras representativas que han marcado la historia del pancracio mexicano.

Más que un deporte: historia y raíces de la lucha libre
La lucha libre mexicana tiene sus orígenes en la década de 1930, cuando Salvador Lutteroth fundó la Empresa Mexicana de Lucha Libre (EMLL), hoy conocida como Consejo Mundial de Lucha Libre (CMLL), consolidando la tradición del pancracio como espectáculo y cultura popular.
Una de sus características más distintivas es el uso de máscaras, que representan identidad, misterio y valores culturales, muchas veces inspirados en mitos, animales u arquetipos populares. Luchadores como El Santo, Blue Demon y Mil Máscaras trascendieron del ring para convertirse en íconos culturales, protagonizando películas, cómics y programas de televisión que hicieron de la lucha libre una figura representativa del México del siglo XX.

Datos relevantes y presencia global
La lucha libre no solo es un fenómeno nacional; ha trascendido fronteras y generado eventos con impacto internacional. Por ejemplo, acontecimientos recientes como Triplemanía XXXIII han logrado cifras récord de audiencia, con más de 4.3 millones de reproducciones en 24 horas y grandes índices de asistencia que han impulsado la visibilidad del producto mexicano en plataformas globales.
Según datos presentados este martes por el IMPI, el mercado actual de la lucha libre mexicana se estima en alrededor de 5 mil millones de dólares a nivel mundial, con proyecciones de superar los 7 mil millones para 2033, lo que refleja su crecimiento sostenido y potencial económico.
Impacto cultural y familiar
La lucha libre trasciende lo deportivo para convertirse en una expresión social profundamente arraigada en las familias mexicanas. Generaciones enteras han asistido juntas a funciones, compartiendo emociones, rituales y tradiciones que se transmiten de padres a hijos, desde los graderíos de las arenas hasta las noches de televisión local.
Este deporte-espectáculo también se ha consolidado como símbolo cultural: las máscaras, personajes y narrativas de lucha entre técnicos (héroes) y rudos (villanos) representan metáforas de lucha social, justicia y resistencia, integrándose en festivales, arte, moda y cine.

Estrategias contra la piratería y alianzas con industrias creativas
En el lanzamiento de “Más allá del Ring”, Santiago Nieto Castillo, director del IMPI, destacó los efectos negativos de la piratería que generan pérdidas estimadas en miles de millones de pesos y miles de empleos formales, socavando los derechos de imagen y de marca de los luchadores y del sector relacionado con mercancía oficial.
Como parte de la estrategia, el IMPI propone:
- -Registro gratuito de marcas para luchadores y figuras del pancracio.
- -Operativos contra la piratería de productos no autorizados, como máscaras y juguetes.
- -Campañas de educación y digitalización para fortalecer la protección legal y económica.
Además, se informó que la industria del videojuego está trabajando actualmente en al menos en tres proyectos enfocados en la lucha libre mexicana, un impulso que abre nuevas oportunidades de mercado y difusión cultural.
El programa también contempla alianzas con empresas jugueteras para lanzar figuras de acción coleccionables de leyendas del pancracio, con lo que se busca consolidar un mercado formalizado que valore la autenticidad y la herencia cultural de la lucha libre.
Conclusión
Con “Más allá del Ring”, el IMPI no solo busca blindar la propiedad intelectual de los luchadores y sus marcas, sino también profundizar en el valor histórico, cultural y económico de la lucha libre mexicana. Al integrar el patrimonio inmaterial, el impacto en las familias, el mercado global y las nuevas industrias creativas, esta iniciativa aspira a asegurar que el legado del pancracio siga siendo una pieza viva de la identidad mexicana en el siglo XXI.



