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La disputa por la UNAM


raulraulgonzal1

9 septiembre, 2019 @ 6:56 am

La disputa por la UNAM

Durante las últimas semanas, diferentes fuerzas políticas operan al interior de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), con un objetivo en común: disputar la rectoría.

El alba de la Universidad, se tiñó de protesta el pasado viernes, cuando un grupo de estudiantes, tomó las instalaciones de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales (FCPyS), como medida de rechazo a la visita que tenía programada el otrora candidato a la presidencia de la república, Ricardo Anaya Cortés. Para impartir clases en el marco del diplomado: “Política mexicana contemporánea, una mirada plural”. La toma de la facultad, sintetiza el pulso político al interior del campus; dentro de la batalla por la máxima casa de estudios, se comienzan a ver sus bandos.

El origen del destierro

Hasta Gustavo Díaz Ordaz, la relación entre el estudiantado y los políticos dentro de su campus fue cordial. Una práctica típica de ello, era la apertura del semestre entre el rector y el presidente en turno. A partir del movimiento estudiantil de 1968, dicha ceremonia se fue diluyendo hasta perderse. La desastrosa visita de Luis Echeverría a la Facultad de Medicina en 1975, selló el exilio permanente de la derecha política a Ciudad Universitaria.

A lo largo del inicio de semestre, distintos analistas políticos comenzaron a esbozar las dos fuerzas principales que riñen por la dirigencia de la Universidad Nacional: Andrés Manuel y los morenistas vs. la derecha fragmentada dirigida por José Narro.

Los primeros—según los expertos—posicionarían al jurista norteamericano John Ackerman como candidato, mientras que los segundos, juegan con diferentes nombres al puro estilo del “tapado” en las elecciones presidenciales del siglo pasado. La primera afirmación fue desmentida por el mismo Ackerman el 23 de agosto. Este no puede ser el candidato por una simple razón: no cumple con el requisito de la nacionalidad. Luego entonces, ¿Quiénes serán los candidatos de ambos grupos?

Resulta—paradójicamente todavía—muy adelantado aventar nombres al aire. Esta práctica será propia de interpretaciones muy personales y personalistas. Sin embargo, no descartemos la lucidez que puedan aportarnos futuros análisis de especialistas con buenas fuentes.

La pelea apenas empieza. No es casualidad que sucesivamente han venido en escalada marchas, paros, y manifestaciones. En vísperas de la publicación de la convocatoria para la designación o reelección de rector (a), la política agita la vida académica de nuestra universidad.

Rastremos de cerca el desarrollo de esta lucha. No perdamos de vista que está en juego la universidad más importante de México. La Universidad de la Nación.

Comentócrata, amante de la historia, bibliófilo por vocación, universitario por decisión.